Con motivo del post número 1000 de EL RINCÓN ZARAGOCISTA, nos complace presentaros una entrevista exclusiva a Ivan Obradović. Tuvimos la suerte de que nos dedicara su tiempo, y queremos dedicárosla a todos vosotros.
Nos gusta llamar a
la gente por su nombre, y con tu apellido tenemos tres o cuatro teorías. Obrádovic, Obradóvic, Obrádovich u Obradovich… ¿Cuál sería la que más se
acerca a la pronunciación real?
(Risas) En serbio suena Iva Obradovich. Con ch.
Aquí ya sabes que
cada locutor te llama de una manera…
Sí, se equivocaron mucho. El mío es así, pero estoy
acostumbrado a que me llamen –ic.
A partir de ahora se
lo aprenderán…
(Risas) Sí, ahora sí…
Ya llevas cuatro
temporadas en el Real Zaragoza, ¿cómo las valorarías?
Bueno, cada una es diferente, ¿no? Cuando llegué era muy
joven, poca experiencia, lejos de casa… Al principio me acuerdo de que era muy
duro, por la lesión, no conocer a nadie, tampoco el idioma… Me costaba acostumbrarme,
pero al año siguiente, bien, mejor. Jugué bastantes partidos.
En la tercera temporada hubo un momento que me sorprendió
totalmente, no sabía que eso me podía pasar, pero pasó. Es fútbol., me tocó a
mí, y le podía pasar a cualquier otro. Siempre me
acordaré, fue un buen colegio para crecer como persona y ver que esas cosas te
pueden pasar. Sobretodo
espero no salir pronto de Zaragoza, porque me gusta estar aquí.
Con el tema de la
tercera temporada, te acordarás de Laura
Ferrer de Pisando Área de Radio Ebro, nos comentó que te dio
ánimos, diciendo que no te preocuparas, que todo podía cambiar.
Sí, bueno, me siento querido y en estos momentos
mucho más, porque había gente que me quería. Tuve mucho apoyo, de todo el mundo,
gente de la calle, del fútbol, de ella, que también me ayudó, me dijo: “Paciencia, el fútbol da muchas vueltas,
como la vida”. Sólo me quedaba entrenar fuerte y esperar mi oportunidad.
Y al final ha llegado
Nuevo año, nueva vida, así me dijeron y así fue. Llegó Manolo y todo ha cambiado.
Es una pena lo de la
lesión, pero tenemos ganas de ver al mejor Obradović.
Sí, yo también, siempre me cuesta arrancar y dar mi 100%.
Creo que nunca he demostrado todo lo que he podido dar, siempre ha pasado algo.
Ahora me he preparado bien este verano, empecé bien la pretemporada, y lesión
otra vez. Es poco, pero quedan muchos partidos. Con
paciencia, me recuperaré pronto.
También Loovens está
lesionado con un tema de rodilla, ¿os picáis entre vosotros a ver quién se
recupera antes, os dais algún consejo?
Él tiene más experiencia con el esguince, y me dice que hay
que dar mucho más, entrenar doble, pasarlo bien y paciencia. Tiene que pasar
tiempo para que la rodilla se recupere, y siempre nos apoyamos, nos decimos
quién está mas gordo, quién tiene más grasa, mira cómo te has relajado.
Últimamente vamos mucho a comer juntos, porque él está solo aquí y yo hablo inglés, yo siempre pido
postres, y él se cuida. Yo siempre le digo que tengo cinco años menos, y que
tengo otro metabolismo, me cuesta menos volver a la forma. Nos divertimos, no
hay que estar triste con esto.
Has aprendido español
muy bien.
No sabía nada, cuando llegué en 2009 no sabía decir “buenos
días” ni nada, pero con ayuda de Bábic, y un amigo mío, Fernando, aprendí
rápido. Cuando se fue Bábic me quedé solo y tenía que hablar. Soy un chico al
que le gusta hablar, que le gusta estar con gente, no solo en casa, y tenía que
aprender, y ahora bien, me siento muy cómodo.
¿Cuál nos dirías que
es el momento en el Real Zaragoza que recuerdas con más cariño?
Pues la vuelta en enero de este año, creo que fue
el 14 con el Getafe. Estuve unos seis meses, no, más, esperando una oportunidad.
Estuve muy nervioso esos meses, y cuando salí al campo la afición se portó muy
bien conmigo. Al día siguiente armé una rueda de prensa y di las gracias. Me
sentí muy querido, fue un día inolvidable.
¿Te has planteado
pedir la doble nacionalidad?
Sí, me gustaría tener pasaporte español, pero hay que haber
pasado diez años en el país..
El tema de la
concursal ¿os afectó de algún modo o estabais completamente aislados?
Pasamos una mala temporada, abajo en la tabla y teníamos que
centrarnos en el fútbol. Sabíamos que si bajábamos todo se complicaría. A nadie
le gusta estar en segunda. Lo dimos todo por la afición, olvidamos todo lo de
fuera y nos centramos en nuestro vestuario. Solo el grupo, eso te da puntos.
¿Cómo vives en el
campo el tema de la agapitada por primera vez?
No sabía nada, y cuando pitaron me sorprendí. Era algo que
tiene la afición que no iba con nosotros.
¿No os desconcentró?
No, nada, nada. Sí fue impresionante, pero solo ves la
pelota y estás concentrado.
¿Se lo has explicado
a los nuevos, como Babovic?
Él lo vivió el sábado, pero no me ha preguntado. No se
enteró, cuando estás en el banquillo estás centrado, tampoco ves qué está
pasando. A mí no me molesta, me molestaría si fuera hacia a mí (Risas)
¿Te animarías a
bailar una jota con Manolo Jiménez si se cumplen los objetivos del equipo?
(Risas) Nunca he probado a bailar una, tengo un poco de
vergüenza, pero si bailan otros,
bailaría yo, no hay problema. Solo yo ahí... no sé.
¿Qué jugador ha sido
tu referencia para convertirte en futbolista?
De pequeño siempre me gustaron los brasileños, y el más
conocido es Ronaldo, también Ronaldinho… Ronaldo era un crack, bueno, todavía lo es. También
me gusta como juega Leo Messi. Cuando empecé a jugar, yo empecé de delantero, de
interior, siempre veía muchos partidos, me encantaba.
Tendrás muchas
camisetas de rivales…
Sí, tengo una de Messi en casa, bueno, la tiene mi madre.
Todas las camisetas que cojo las guarda mi madre, en Obrenovac.
¿Cuántas tienes más o
menos?
Tengo muchas, unas cuarenta o así, muchas mías de Partizán,
de la Selección,
del Real Zaragoza, y luego de pedir a mis amigos de la Selección que juegan en
otros países.
Al final podrás hacer
un museo…
Sí, hay una habitación en mi casa en la que guardo mis
trofeos de cuando era pequeño, y las camisetas, y algunas fotos que me
recuerdan a cuando empecé.
Tienes buenos
recuerdos del Partizán.
En la temporada 2006-07 jugué los últimos siete partidos,
terminamos segundos, las próximas dos gané dos títulos, gané copas, jugué UEFA.
Has metido un gol con
el Partizán y otro con la
Selección Serbia.
Sí, con el Partizán quería dar un centro y se fue a gol,
pero con la Selección
sí fue un buen gol.
Un recorte, al palo
contrario…
Aquí el año pasado tuve alguna oportunidad, pero no metí
gol…
Si lo consigues este
año, ¿sabes como celebrarlo?
Hay que pensarlo… no sé cómo celebrarlo, hay que meterlo, da
igual.
Yo creo que unos tres
puedes marcar, ahora juegas más arriba, con descaro en las internadas…
No lo voy a prometer, pero seguro que lo intentaré. Ahora
estoy bien con la confianza, estoy trabajando mucho en ataque, pero hay
que mejorar en defender.
A Manolo Jiménez lo
primero que le gusta es la defensa.
Sí claro, hablábamos mucho en pretemporada, siempre me
corregía. Hay que aportar, ayudar a los compañeros.
¿Notaste mucho cambio
al llegar a la liga española, en estilos de juego?
Sí, siempre me acordaré de mi primer partido aquí, estuve en
el banquillo, viendo el partido contra el Tenerife. Todo era rápido no,
rapidísimo para mí. Estaba acostumbrado con el Partizan a ganar el 95% de los
partidos, jugar como el Barcelona, de medio campo para arriba, cuando llegué aquí
no era así, tenías que ir adelante, atrás, pelear, saltar, de todo, más
completo. Es una liga muy buena, solo puedes crecer como jugador y progresar, si
estás concentrado, escuchar lo que te dicen, es una liga que te hace ser un
gran jugador.
Has tenido cuatro entrenadores
de los que aprender algo distinto con cada uno...
Sí, con cada uno aprendí más cosas. Con Marcelino a no jugar
tan atrás, con Gay a ser más agresivo, con Aguirre jugar más en defensa y
mejorar mis centros, y ahora con Jiménez de todo, estar concentrado los 90
minutos, no relajarme nunca… De todos aprendí algo.
Esperemos no tener
tantos los próximos años…
Sí, a ver si se queda Manolo y se queda la plantilla. Vamos
cambiando cada seis meses o cada año, y es muy difícil arrancar. No nos
conocemos y hay gente que tiene que acostumbrarse.
Este año por fin se
pretende hacer un bloque fijo para intentar no cambiar tanto la próxima
temporada.
Esperemos que sea así, a mi me gusta tener alguien a mi lado
a quien conozco, porque me siento cómodo, saber qué me puede dar y yo a él, y
qué va a hacer por mí. El año pasado sin conocernos nos costó arrancar y luego
nos moríamos por sacar puntos. A ver si se queda gente y tenemos un buen equipo.
Ves a los equipos que cambian dos o tres jugadores y casi juegan de memoria.
Así es más fácil.
Ha llegado Stefan Babovic
a Zaragoza, a quien ya conoces. ¿Nos podrías hablar un poco de él?
Pues siempre le llamaban el Maradona. Hacía muchos regates cuando era joven siempre
jugó con gente más mayor, progresaba mucho, era muy peligroso. Ahora también,
no ha perdido los regates, pero es más un jugador que juega detrás de los
delanteros, les mete pelotas, crea juego, es lo que nos faltaba. Es como mi
hermano, nos queremos mucho y le voy a ayudar para que se sienta bien. El quiere dar mucho
más, se fue del Partizan a Holanda para mejorar, él ve que puede dar más. Le
gusta la liga española y en los entrenamientos se juega y disfruta, es
lo que necesitaba. Habla italiano y no le cuesta entrar en una conversación. Yo
le veo cómodo aquí y eso es importante.
¿Se hacía complicada
la comunicación en temporadas anteriores con tanto jugador internacional?
El idioma es la pelota,
cada uno lleva años entrenando y sabe lo que tiene que hacer en su
posición. Hay alguno al que hay que explicarle cómo se dicen las cosas, pero la
gente que llega siempre intenta aprender el idioma, así puedes dar más. Cuando
llegué yo, hablábamos en inglés, pero aprendí izquierda, derecha, espalda, lo que necesitaba, y luego nadie tenía que traducirte cómo jugar. Todo el mundo tiene
experiencia.
También hay
argentinos en el equipo, es un cambio en el castellano…
Me costaba, al principio, y Manolo, también habla un poco…(Risas)
En su primera charla para mí habló muy raro. Casi no entendía nada, poco a poco
me acostumbré.
Tras tanto tiempo, ya
eres un referente en la plantilla…
Sí, me siento un poco... no sé, veterano. Hay que ayudar a
la gente que ha venido ahora, para adaptarse a la liga, Con mis experiencias, a
ver si les puedo ayudar, siempre intento ser un amigo. Vino Pinter, y lo
llevaba por ahí, Dujmovic, ahora Babovic… Tengo dos trabajos. (Risas)
¿Sigues en contacto
con ex-compañeros?
Me llevo bien con Lafita, Laguardia, normalmente con los
extranjeros... Jarosik…
Ya conocemos al Ivan
Obradović futbolista, ahora queremos saber algo más del Ivan de fuera del
campo.
¿Cuáles fueron tus
primeras impresiones sobre la ciudad al llegar aquí?
Pues… gente mayor, una ciudad tranquila. Yo vine de una
ciudad pequeña, para mí todo era como Nueva York. Ahora veo que es una ciudad
muy bonita. Me gusta mucho estar aquí. Vivo en el centro, tengo todo al lado,
gente muy alegre, tengo muchos amigos, es lo más importante. No sé si es igual
en otros sitios, pero la gente aquí es muy cariñosa. Gente muy de fútbol, eso
me gustó mucho.
¿Te acostumbraste
pronto a vivir lejos de casa?
Me costó mucho, Había muchos problemas, la distancia… Un
poco de nostalgia, un año entero
pensando un poco en todo, tu familia, tu casa, la lesión… muchos nervios, Era
muy duro, cuesta si sales por primera vez de tu país y eres muy de estar con la familia. Yo
vivía con mis padres, nunca me alejé tanto de ellos. Ahora estoy bien, me he
acostumbrado a vivir solo y no hay nostalgia, ellos vienen, yo voy. Me gusta ir
a verlos, a mi novia. Últimamente me quedo aquí si tengo unos dos o tres días libres,
antes si tenía dos días iba, estaba diez horas y volvía.
¿Qué desayuna
Obradović cada mañana?
Últimamente desayuno lo que todos, un té verde, un croissant
y una tostada. Cuando hay un día libre me bajo a un bar de aquí al lado y pido
una tostada con mermelada de fresa y el té verde. Pero durante el día me gusta
tomar un café y un Donut.
Si no estuvieras
atado a una dieta de deportista, ¿qué te gustaría comer todos los días?
Mi comida favorita son las crepes de Nutella, plátano y
galletas serbias. Hay que probarlas. Y la comida de mi madre, en Serbia se come
mucha barbacoa pero no podría comer cada día.
¿Preparas las crepes
tú mismo?
Tengo la receta, la dejó mi cuñado cuando vino con mi
hermana. Igual las hago en unos días. A ver si viene alguien de la familia para
que me pueda ayudar (Risas). Tampoco cocino mucho por eso, como fuera de casa.
¿A qué te dedicas
cuando no tienes que entrenar?
Normalmente me levanto a la misma hora, 9:00 o 9:10 que
cuando entreno. Paseo, café, y tomar el
sol. Antes jugaba con la Playstation.
¿A qué juegos
jugabas?
El Pro, uno de tenis. Con el Assesin’s Creed, a ese juega mi
hermano y yo le ayudaba.
En otros equipos se
juega al Pro en las concentraciones, ¿aquí pasa lo mismo?
En pretemporada sí, yo no jugué, pero sé que algunos sí.
Durante la temporada yo no he visto. En la selección sí, hemos jugado varias
veces.
¿Quién era el mejor
de los que ha habido?
Sé que Sinama y Nico Bertolo. De la selección, el portero,
Stojkovic y Pantelic, yo a mitad de tabla.
Este año sale La Romareda en el Pro… ¿te
hace ilusión?
¿Sí? Oh... Pues hay que comprarlo. Tengo la play en casa
(Serbia), se la regalé a mi hermano, pero lo compraré para jugar en navidades o
en verano.
¿Qué tipo de música
escuchas?
R’n b’ Más 50 Cent, Kanye West, Rihanna... Lo escucho en el
coche y me relaja.
¿Alguna serie de
televisión?
Había una que me gustó mucho, pero es serbia, de risa. Ahora
no veo nada. Había otra en Croacia que se llamaba Amor en fuera de juego, sería
la traducción, de unos futbolistas, sus mujeres… Me gustaba mucho, ponían los
entrenamientos, un poco de todo.
¿Dónde has ido de
vacaciones?
Fui primero con la selección, unas tres semanas, y luego
Turquía, siempre voy a Turquía a la playa a Ankhara con mi novia, siete días. Y
luego con la familia en casa, descansando. Vivo en un pueblo, con su río, al
lado de la ciudad donde vivía. Es perfecto. Tengo una casa, jardín, con mis
padres, mi perro, tomando el sol…
Te íbamos a preguntar
si tenías perro…
Sí, pero lo tengo allí, se llama Bruno. Se llama así por mi
hermano, él iba siempre por la calle paseando, con su novia. Siempre iba a
tomar algo a un sitio donde había unos pequeños gitanos y empezaron a llamarlo
Bruno, no sé por qué. Yo lo puse en el móvil como Bruno, es que era muy
divertido, y un día suena el móvil lo cojo y sale Bruno, “¿pues quién es este?”. Y desde ese día dije que cuando llegue un
perro se llamará Bruno.
¿Te llevas algún
producto típico cuando vuelves a casa?
No, me regalaron un jamón entero, y no me lo comía, vino mi
padre y dijo: “Pues me lo llevaré yo”. Tengo muchos vinos, me regalaron muchas
botellas, y cuando voy les llevo uno. No soy mucho de vino, sólo en cenas con
amigos. Echo de menos la comida serbia y cuando voy como sólo la comida de mi
madre.
¿Te traes algo de
allí?
Sí, las galletas, se llaman Plasma, y hay una Nutella, de Serbia. Siempre me lo
traen.
¿Hay alguien que te
haya enseñado a jugar al guiñote?
No, hay gente que juega, pero yo de cartas…
¿Qué crees que serías
si no te hubieras dedicado al fútbol?
No sé, desde pequeño a los siete años… solo fútbol. No sé,
me gustan mucho los coches… quizás piloto…
¿Tienes algún ritual?
No, antes sí. Escuchaba música, siempre hay alguien que cree
en algo, se pone un calzoncillo, unos calcetines. Yo creía en eso, pero ahora
no creo que ayude. Intento usar el móvil lo menos posible para que no me
desconcentre. Antes sí tenía unos calzoncillos cuando era pequeño, siempre los
llevaba.
Muchas gracias, recupérate
pronto de tu lesión, tenemos ganas de ver la mejor versión de ti en el campo,
que ello te traiga muchas alegrías y que disfrutes con lo que principalmente a
ti más te gusta que es jugar al fútbol.
(El Rincón Zaragocista quiere agradecer por su colaboración a Juan Antonio, Paula y Ana del Rokelin, sin los que no hubiera sido posible esta entrevista.)